Tanto si son objetivamente irrealizables, como si marcan la meta a corto plazo más sencilla del mundo, nos animan a seguir adelante y a luchar por conseguirlas (o acercarnos lo máximo posible), y a veces es lo que nos mantiene despiertos en la vorágine de la rutina. Y, por supuesto, una vez que se alcanzan, hay que disfrutar de la experiencia, y saborear bien ese momento en que nos sentimos realizados. En el caso de no llegar jamás lo bastante lejos, no importará, porque habremos aprovechado para ser felices cada pequeño pasito que dimos.Planteado de esta forma tan general y abstracta, carecemos de precisión sufuciente como para estudiar a fondo lo que la Ilusión puede significar. También se puede ver como las aspiraciones que alguien tiene a largo plazo en su vida, como casarse y tener hijos, comprarse una casa enorme o un coche carísimo, hacerse bombero, estrella del pop, o un gran investigador, y en definitiva ser feliz. Pero estas ilusiones, a la par que necesarias para lograr el bienestar, son muy peligrosas, ya que de no conseguirse en un plazo considerable, pueden desembocar en un estado de "sueños rotos".
Cuando no obtenemos una pequeña recompensa pasado el tiempo prudencial que esperábamos, no ocurre nada fuera de lo normal, porque entonces fijamos nuestra vista en otra distinta, ya que aún nos cubre el cielo de nuestra gran ilusión, y podemos rebuscar por el suelo cualquier otro entretenimiento temporal. Pero si es el mismo cielo el que se abre y se nos cae encima, ¿cómo contentarnos con una piedra? Es difícil, aunque se puede lograr, pero para ello hay que luchar aún mucho más que antes, porque tenemos que construir un nuevo cielo y pelear por él, darnos cuenta de que somos capaces, y no tener miedo por cambiar ahora; por mucho que haya llovido del cielo anterior, aún hay tiempo de que salga el arcoiris en éste.Cuando se está en una depresión tal, debido a éstas u otras circunstancias, la esperanza es esa ilusión que nos hace resistir y aguantar para vernos salir de allí, y encontrarnos en un jardín muy distinto. A veces incluso, se puede tener la certeza absoluta de que, esperando un poco, llegaremos a ese jardín, que no es sólo un espejismo, y que es más bello de lo que imaginábamos, pero para entrar en él se precisa cruzar un campo de espinos; es ese "mientras tanto". Sabes que el tiempo curará,
que nuevos vientos se llevarán las hojas secas, pero ¿y mientras tanto? Es muy duro soportarlo, por bien que pinte la recompensa, pero puedo decir que merece la pena, y que es verdad que al final sirvió para algo cruzar ese espinal, en el que hemos aprendido mucho para disfrutar mejor del premio al otro lado.En conclusión, por descabelladas o ambiciosas que parezcan las aspiraciones de algunas personas, no hay que quitarles sus sueños, puesto que en definitiva, es lo único de lo que son dueños legítimos. Quien quiera ser astronauta de la NASA o ministro de educación (ejem), mejor para él; de la ilusión también se vive.

3 comentarios:
Primero, creo que confundes terminos. Me explico: una ilusión, en este contexto, es una esperanza poco fundada en la realización de un deseo; mientras que un sueño es un proyecto o deseo sin probabilidad de realizarse. Aunque similares, vienen a decir cosas diferentes. La característica común de estas dos palabras es mezclar realidad con ficción, uniendo lo real a lo imaginario. Es más, me atrevería a decir que todo sueño no es más que una alteración de la realidad, un 'cómo nos gustaría que fuese y no es'.Ilusión hace referencia a cosas aún más irreales.
¿Vivir de sueños dices? Desgraciadamente, no estoy deacuerdo con esto, no creo que puedas vivir de sueños, si bien si que puedes hacer de tu sueño tu vida, si bien suele ser por definición, bastante dificil e improbable. Pero la vida es una dificultad de por si, así que, ¿por que no intertarlo? Cada cual es libre de vivir su vida a su manera, y nadie tiene derecho a influir sobre el modo de vivir la vida de una persona.
Pero no hay que perder de vista la realidad, porque si no tus esperanzas se convierten en espejismos. Por lo tanto, tienes que intentar encajar tus esperanzas en este puzzle que llamamos mundo. Pero eso sí, sin perder de vista el conjunto.Ahí es donde la gente que intenta realizar sus sueños suele perder pie y equivocarse. El mundo tiene una melodía, y si tu sueño no armoniza, el compositor te dice 'vete con tu música a otra parte'.
Hacer de un sueño la totalidad suele acarrear una serie de problemas. El principal, como tu dices, es fracasar en el camino, sueños rotos. Pero yo veo otro peor. Cuando realizas tu sueños, ¿que te queda? Sí, durante un tiempo estas eufórico y derochas alegría, pero ¿y después? ¿que le queda a alguien que ha cumplido su única meta en la vida? Nada...triste, pero cierto. Nuestros sueños y esperanzas nos impulsan a mejorar, a superarnos, a vivir día tras día. El día que una persona haya hecho todo lo que quería hacer, ese día... no se levantará de la cama.
Ahora bien, me resulta curioso que asemejes la realización de tus sueños con una inversión económoca, y que a la realización de los mismos obtengas una recompensa.
Hay un dicho 'todo lo que no te mata te hace más fuerte'. Ante una depresión puede ocurrir dos cosas: undirte o superarlo, pero ¿superar una depresión con una ilusión?sí, he visto personas que superan sus decepciones con ilusiones y sueños, pero he de decir también, que la gente que se sustenta en ilusiones para superarse, tiende a hundirse (más aún) cuando sus ilusiones se rompen.
Me sigue sorprendiendo las palabras que has escogido. Si para ti los sueños e ilusiones son esperanzas realizables, ¿por qué los comparas con espejismos? Intentas unir una y otra vez lo posible con lo imposible, asemejandose el conjunto a un poema clásico (grecia antigua).
Por tanto, perdona la pregunta, ¿pero te ha ocurrido algo? ¿Has visto alguno de tus sueños frustrado últimamente? Conozco el amargo sabor de los sueños irrealizables. No hay nada peor que ver un sueños romperse.
Según la segunda acepción del dicionario de la RAE, una ilusión es "Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo". Un sueño, sin embargo, es, según la sexta definición, "Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse". Por lo tanto, según esto una ilusión se puede cumplir y un sueño parece que no. No creo, como dice Icarus, que una ilusión haga referencia a cosas irreales.
Yo considero importante tener ilusiones y sueños en la vida, aunque luego uno se decepcione cuando no ocurran. Una ilusión, puede ser, el simple hecho de quedar con alguien a quien quieres, o con alguien que hace tiempo que no ves... Si ese alguien en el último momento te llama y te dice que no puede, si uno se había ilusionado mucho con ese acto, se decepcionará. En momentos como ese uno puede pensar que no volverá a ilusionarse por nada, para no decepcionarse después si algo sale mal, pero yo creo que es inevitable no ilusionarse de nuevo con alguna situación similar.
Una ilusión también puede ser esperar algo, por ejemplo, el día de tu graduación, lo esperas ilusionado por el título que te dan, por la gente que irá a verte... Y si al final no sale como uno esperaba, se puede decepcionar por haberse creado quizás falsas espectativas.
Yo creo que una persona tiene que tener ilusiones y sueños. Y como dice Icarus ¿qué queda cuando se ha cumplido? Pues a perseguir otro sueño. Si el sueño de una persona X es conquisar a Y, una vez conseguido y saboreado el sueño, tendrá que ilusionarse por otros motivos, por compartir momentos con Y o por hacerlo feliz, o por lo que sea, pero no se puede quedar estancado una vez logrado. Hay veces que uno desea algo con tanta fuerza, que cuando ya por fín ha sucedido, cuando acaba, se pregunta "y ahora ¿qué?"
Yo soy de las que me ilusiono con cualquier cosa, con un gesto, con una llamada, con que me feliciten por hacer bien mi trabajo... También soy de las que se decepcionan demasiado viendo que algo sale mal, y prometen no volver a ilusionarse. Pero supongo que uno no puede controlar lo que siente y volverá a pasar. Al fin y al cabo, ilusionarse y soñar es algo inevitable. Y como dicen por ahí, ¡soñar el gratis!
Buenas a todos.
Primero, disculpad mi tardanza en la respuesta, pero quería esperar por ver si ALGUIEN MÁS comentaba ¬¬
Me pregunto, Icarus, por qué esa fijación con definir hasta tal precisión los vocablos; a mí lo que más me importa al expresarme (en este contexto) es que el mensaje que se ha forjado en mi mente les llegue lo más fiel posible a los que lo lean, y creo que más o menos lo voy consiguiendo, aunque muchas veces me desencamino por las veredas. Por eso, con "ilusión" yo me refería a esa aspiración más bien realizable, lo que esperaba se dedujera por contexto; ésa Ilusión no es única, no se termina el mundo al conseguirla, porque, por un lado, las ilusiones abarcan tanto ese gran sueño en la vida (el "cielo" de mi metáfora), como las pequeñas metas de cada día (las "piedras" del suelo), y, por otro, tras lograr una, sea la que sea, debe aparecer una nueva, al igual que, cuando vuelas y alcanzas una nube, sigue habiendo más allá arriba, en otros cielos más lejanos.
Me gusta tu analogía del compositor, y tiene mucha razón, pero, ¿por qué no podemos llegar a ser nuestros propios directores de orquesta, y combinar la composición ajena con nuestro modo de verla? Yo no hablé de inversión económica, sino que la realización final es la propia recompensa por haber luchado por ella. Y mi sugerencia era superar bajones con nuevas perspectivas, que se hacen más nítidas y tangibles, no con sueños irrealizables (justo lo que dije es que esos objetivos NO son espejismos, y que a pesar de ello no se facilita el pasar el mal trago).
Por último, a mí no me ha pasado nada recientemente de esta categoría, sino que estoy (y estaba al escribir el post) muy contento, con todo lo que ya he conseguido con esfuerzo, y también con todo lo que sigo aspirando a conseguir. Quizá les permita a las ilusiones ocupar un lugar importante en mi vida (sin descuidar la realidad, por supuesto), pero al menos no soy yo quien está volando demasiado cerca del sol. ;)
Sara, agradezco tu intervención y tus citas de la RAE, que han esclarecido un poco mi planteamiento inicial. En general estoy muy de acuerdo en todo lo que alegas, si bien añadiría que, a veces, también es la propia ilusión la que aporta felicidad, aunque aún no sepas si se cumplirá o no, tratando de no caer en las falsas espectativa. ¡Magnífico cierre, Sara!
¡Os veo en la próxima entrada!
Publicar un comentario