Las lenguas que hablamos en la actualidad se diferencian del griego clásico o del latín, lenguas muertas, precisamente en lo que el propio nombre indica, están vivas. Esto significa que no son estáticas e inamovibles, sino todo lo contrario, que van cambiando en función de la población y de sus necesidades
, como todo sistema complejo adaptativo (al igual que si se tratara de la evolución de la vida, que se va diferenciando en especies a partir de pequeñas diferencias, las lenguas de una misma procedencia se terminan separando). Esto ocurre en todos los niveles de un idioma, en mayor o menor medida: fonética, ortografía, gramática, sintaxis y léxico. Cada vez que hablamos o escribimos, estamos marcando la carretera por la que discurre nuestro modo de comunicación, tomando la base en lo que nos viene conocido del exterior, y añadiendo nuestro toque de personalidad, sobre todo en el acento y el vocabulario. Así se van creando dialectos y jergas.Alguien me podría haber criticado por jugar con la arroba para englobar al género masculino y femenino en el título del post anterior. No sé por qué causa va a estar mal que yo haga uso de mi derecho de contribución.
Por otro lado, tampoco entiendo que unos pocos que supuestamente son los que hablan bien el idioma castellano se atrevan a juzgar superior su habla cuando hay cientos de millones de personas que lo hablan algo distinto. Si la forma de hablar en México es la que comparten un mayor número de personas, en todo caso quizá podrían ser ellos los que establecer cómo se habla bien y cómo se habla mal, pero no necesariamente unos señores sentados en sillones si lo que pretenden es que hablar bien sea hablar igual para siempre, porque eso sería, muy literalmente, matar una lengua (hacer que deje de ser lengua viva para convertirla en lengua muerta).Está claro que la evolución de una lengua debe ser relativamente lenta, y no puede llegar alguien y modificarla tanto que nadie lo entienda; para eso hay que respetar unas normas que, de momento, son redactadas por señores sentados, cuya función es indispensable. Pero a su vez estos señores sentados deben adaptarse a las exigencias de la población, a veces más rápido de lo que les gustaría. El lenguaje codificado que se usa en sms,
chats y apuntes es ya una realidad, pues la gente necesita escribir rápido y en menor espacio, y quizá intentar regularlo sería una mejor postura que intentar negar su existencia o destruirlo. Igual que cierto tipo de leísmo, o expresiones que en un principio fueron considerados vulgarismos, y hoy en día se consienten, habría que empezar a pensar en todos esos factores que el mundo moderno está introduciendo, como también ocurre con el género femenino de muchas palabras que antes no se aplicaban a mujeres, pero ahora ya sí.Si bien el nivel de un hablante se mide por la capacidad que tenga para adaptarse a distintos registros, que nadie se deje engañar por otro que le diga que un estilo es el bueno y otro es el malo. Una de las tesis que uso más a menudo es “La lengua es de los que la hablan”, y así debe serlo.

1 comentario:
hola!!!!me llamo noelia soy de argentina.me parece que tu publicacion hacerca de los trastornos alimentarios es muy completa y refleja el ideal que la gente quiere conseguir en tiempos de globalizacion y posmodernidad.tus publicaciones son muy interesantes.es increible que todavia existan personas de tu edad que se interesen por temas realmentes importantes y que dan a debatir.te felicito!!!!!!
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